jueves, 15 de enero de 2015

DERECHO DE EXPRESIÓN Y OFENSA A LAS CREENCIAS

https://www.youtube.com/watch?v=mq7qrd6UAeQ

¿Somos Charlie? Atentado provoca debate sobre libertades

Para algunos, el semanario Charlie Hebdo había publicado caricaturas groseras y de mal gusto que se burlaban de todos

¿Somos Charlie? Atentado provoca debate sobre libertades
(Reuters)
Londres. Y bueno, ¿ahora todos somos Charlie?
"Yo soy Charlie" fue el lema que recorrió el planeta a raíz del mortífero atentado contra la publicación satírica francesa Charlie Hebdo. El original en francés, "Je suis Charlie", se ha desplegado en carteles, en grafiti y fue compartido millones de veces en los medios sociales.

Sin embargo, pronto hubo una respuesta: "Je ne suis pas Charlie" —Yo no soy Charlie— cuando la tragedia provocó un debate sobre la libre expresión y sus límites y si siempre debe ejercerse el derecho a ofender a alguien.
Para muchos libertarios civiles, el tema es claro. Charlie Hebdo había publicado caricaturas groseras y de mal gusto que se burlaban de todos: el Papa, los políticos y el profeta Mahoma. La revista considerada su misión impugnar tabúes y vacas sagradas. La mejor forma de rendir homenaje a los 12 masacrados y defender la libertad de expresión era imprimir de nuevo las caricaturas.
El grupo Índice de Censura publicó en internet una selección de caricaturas de Charlie Hebdo y exhortó a otras publicaciones y portales de internet a seguir su ejemplo, "para mostrar que no se debe permitir que el temor sofoque la libertad de expresión". El historiador Timothy Garton Ash dijo que si los periódicos no publicaban las caricaturas "los asesinaos habrán ganado".
Algunos portales de internet y periódicos imprimieron las caricaturas de Mahoma, pero muchos, especialmente en Estados Unidos y Gran Bretaña, no lo hicieron, alegando que ello infringía normas editoriales contra ofender a sabiendas.
The Associated Press ha decidido no publicar las imágenes, explicando, en parte, que "la AP hace un esfuerzo por no ofrecer imágenes y acciones dirigidas a burlarse o provocar a personas sobre la base de razones religiosas, raciales o de orientación sexual... Aunque publicamos muchas fotos que son política o socialmente provocadoras, son áreas muy cercanas a expresiones y acciones de intolerancia en que creemos que lo correcto es tener cautela".
Alan Rusbridger, director del diario británico Guardian, dijo: "Defendemos completamente la ética y los valores de Charlie Hebdo y el derecho a ofender en la forma que ellos lo hicieron".
Sin embargo, agregó: "hay muchas caricaturas ofensivas que el Guardian nunca publicaría en situaciones normales" y sería erróneo cambiar en respuesta al terrorismo.
Otros señalan que en todas las sociedades la libertad de expresión tiene límites.
En Francia, varias personas han sido arrestadas esta semana por glorificar los asesinatos en los medios sociales. Incluso defensores a ultranza de la libertad de expresión quizás se alarmen de saber que #Jesuiskouachi —que se identifica con los hermanos que realizaron el ataque a Charlie Hebdo— es ya un hashtag en Twitter.
¿Qué opinas, somos Charlie?
Fuente: AP

EL PAPA FRANCISCO SOBRE LO OCURRIDO EN FRANCIA
Libertad de expresión y de religión
« Creo que ambos son derechos fundamentales: la libertad religiosa y la libertad de expresión. ¡Hablemos claro, vayamos a París! No se puede ocultar una verdad: cada persona tiene el derecho de practicar la propia religión sin ofender, libremente, y es lo que queremos todos. Dos: no se puede ofender o hacer la guerra, matar en nombre de la propia religión, en nombre de Dios. Nos sorprende lo que sucede ahora, pero pensemos en nuestra historia: ¡cuántas guerras de religión hemos tenido! Pensemos en la noche de San Bartolomé (la referencia a la masacre de los hugonotes, asesinados por los católicos, ndr). Como se comprenderá, también nosotros fuimos pecadores en esto, pero no se puede matar en nombre de Dios, esta es una aberración. Se debe hacer con libertad y sin ofender.»
En cuanto a la libertad de expresión: cada persona no solo tiene la libertad, sino la obligación de decir lo que piensa para apoyar el bien común. Si un diputado no dice cuál cree que es la verdadera vía que hay que recorrer, no está colaborando con el bien común. Hay que tener, pues, esta libertad, pero sin ofender, porque es cierto que no se puede reaccionar con violencia, pero si el doctor Gasbarri, que es un amigo, dice una grosería contra mi mamá, le espera un puñetazo. No se puede provocar, no se puede insultar la fe de los demás. Papa Benedicto, en un discurso (la lectio en Regensburg de 2006, ndr.) habló de esta mentalidad post-positivista, de la metafísica post-positivista, que llevaba a creer que las religiones o las expresiones religiosas eran una especie de sub-cultura, toleradas, pero poca cosa, no forman parte de la cultura iluminista. Y esta es una herencia de la Ilustración. Hay mucha gente que habla mal, que se burla de la religión de los demás. Estas personas provocan y puede suceder lo que le sucedería al doctor Gasbarri, si dijera algo contra mi mamá. Hay un límite, cada religión tiene dignidad, cada religión que respete la vida humana, la persona humana... yo no puedo burlarme de ella. Puse este ejemplo del límite para decir que en la libertad de expresión hay límites, como en el ejemplo de mi mamá.

Enviada especial
-Todo lo que dicen sobre nuestro instituto es mentira. Es la extrema... Un momento -la adolescente se gira hacia sus amigas-, ¿Marine Le Pen es de izquierda o de derecha?

-De derecha.

-Eso. Pues como decía, es la extrema derecha que quiere ensuciar nuestra religión.

-Como en Saint-Denis hay una mayoría musulmana, intentan decir que todos somos como ellos. Como los terroristas.

Sentadas ante la verja de su instituto, Feriel, Yasmine, Sarah y Linda -de 16 y 17 años, de origen argelino, sirio y turco- insisten en que lo publicado es una calumnia. El Lycée Paul Éluard de Saint-Denis, en el extrarradio norte de París, ha salido en las noticias como uno de los 70 centros escolares en toda Francia donde se registraron incidentes con motivo del minuto de silencio por las víctimas de Charlie Hebdo.

Y aquí, según Le Monde, la cosa no se quedó en unos cuantos alumnos contestatarios. El viernes pasado alguien dejó un falso paquete bomba en la sala de profesores. Entre los cables había un mensaje: "Yo no soy Charlie".

En territorio banlieue, Charlie no es un nombre de héroe. Por mucho que los profesores insistan. En el Paul Éluard -donde, como en todos los institutos franceses, en nombre de la laicidad, las alumnas creyentes se quitan el velo ante la puerta de entrada- llevan varios días haciendo debates sobre el tema. "Nos han explicado que es una cuestión de libertad de expresión", dice Yasmine.

Las cuatro adolescentes insisten en que condenan los atentados -"Matar a alguien es el peor crimen en el islam"-, aunque no tarda en asomar el pero.

En cuanto ven la portada de Charlie Hebdo, el primer número tras la matanza que sale este miércoles a la calle, con una nueva caricatura de Mahoma: "No entiendo por qué siguen con la provocación. Después de todo lo ocurrido, ¿no deberían dejar que la cosa se enfríe?", dice Feriel. "Una cosa es reírse de los musulmanes, y otra de la religión. No está bien", opina Sarah. "Pero respeto su derecho a publicarlo...", se apresura a aclarar.

Han acabado las clases y la puerta del instituto se empieza a llenar. Sale un grupo de chicos, con sudadera y capucha. "Paso. No sé nada. No veo las noticias", dice uno. "Yo creo que...", arranca otro. "No tenemos opinión -le interrumpe otro-. Nos vamos".

"Sólo te voy a decir una cosa -dice un chico mientras se fuma un cigarrillo-. Si se atreven a dibujar otra caricatura de Mahoma, todos los diarios saltarán por los aires. Hasta Libération será atacado si los ayuda. Yo ni siquiera soy musulmán practicante, pero sé que sobre la religión no te puedes reír".

Sólo cuando el grupo se aleja, un joven que se ha quedado rezagado acepta hablar más largamente. "Claro, hay muchos aquí que avalan los atentados, que dicen que se lo merecían. ¿Por qué crees que se han ido tan rápido mis amigos? No quieren acabar en la cárcel", dice riendo, aunque no está claro que bromee.

¿Y él?. "Yo estoy contra el hecho de que hayan matado a personas, pero quien siembra vientos recoge tempestades. En Charlie Hebdo sabían lo que hacían. Para los musulmanes, el Profeta está por encima de todo. Eso es así, nadie lo va a cambiar", reflexiona.

Tiene 23 años, es hijo de inmigrantes tunecinos, trabajaba como panadero, se quedó en el paro y ahora hace un cursillo para ser cartero. "Nos dicen que no nos encerremos en nuestra comunidad, pero los franceses también lo hacen. Yo no estoy en mi país. Aunque comiera cerdo cada día. Tengo cara de árabe, nombre de árabe. Nunca seré francés".

Anochece ya y sólo queda un chico negro bajo el porche, esperando a alguien,

"Los de Charlie... Se lo buscaron", afirma. Se identifica como Steeve, de 19 años.

-Eres musulmán -asume la periodista, convencida.

-Qué va, soy cristiano. De Martinica.

lunes, 12 de enero de 2015

Aborto: proyecto de vida perdido

Aborto: proyecto de vida perdido


https://www.youtube.com/watch?v=-GoHfnvf2Vk




Sobre el proceso de embarazo

https://www.youtube.com/watch?v=ZMgIjsqEsQw

Debate sobre el aborto

https://www.youtube.com/watch?v=WDDc1PHQTKI

Embarazo adolescente

http://www.milespowerpoints.com/powerpoint/detalles/38036/embarazo-adolescente.html


Una pregunta

https://www.youtube.com/watch?v=TaM1WmRJH6E

jueves, 8 de enero de 2015

MATAR EN NOMBRE DE DIOS

Un video

https://www.youtube.com/watch?v=GBHvbijA-f8



jueves, 08 de enero de 2015 | Hay 0 comentarios

Mientras redacto un trabajo académico sobre Dios y el lenguaje, llega la noticia del atentado en París contra la revista satírica “Charlie Hebdo”. Elatentado ha sido llevado a cabo por un grupo yihadista. A los grupos yihadistas no les gustan las viñetas satíricas sobre el profeta Mahoma ni sobre Alá que publica “Charlie Hebdo”. “Charlie Hebdo” también publica sátiras sobre el Dios de los cristianos y sobre el Dios de otras religiones. Algunos hombres religiosos se indignan por lo que otros hombres no religiosos dicen de Dios. Algunos hombres no religiosos se indignan por lo que algunos hombres religiosos dicen de Dios. Algunos hombres dicen que lo mejor sería borrar el nombre de Dios del lenguaje. Esto indigna a otros hombres que hablan mucho de Dios.


Algunos hombres que hablan mucho de Dios se indignan porque el honor de Dios queda mancillado. Algunos de estos hombres dicen que Dios quiere que algunos hombres venguen el honor mancillado de Dios matando a sus enemigos. Dios no sabe en realidad quiénes son sus enemigos. Aunque, si Dios no existe, seguramente no tiene enemigos. Pero debe existir, porque todos hablan mucho de Dios.


Algunos hombres ponen su propia indignación en labios de Dios. Algunos hombres llevan la indignación de Dios a la venganza y matan a los enemigos de Dios, que son los enemigos de estos hombres. Y así, la indignación es una indignación contra el lenguaje, es decir, contra la libertad. El trabajo que en ese momento andaba redactando viene a concluir que muchas cosas que decimos los hombres sobre Dios, en realidad Dios no las dice de sí mismo. Viene a decir que en cada cosa que decimos de Dios hay una dimensión misteriosa infinitamente mayor que todo lo que podamos decir de Dios: ni cuando los hombres religiosos hablan de Dios, ni cuando los hombres no religiosos hablan de Dios, ni cuando alguien habla en nombre de Dios, ni cuando alguien transforma en asesinato lo que otros han dicho que ha dicho Dios.


La desproporción entre lo que Dios es, lo que podemos decir de él y lo que verdaderamente diría Dios de sí mismo es tan inmensa, que lo mejor es concluir que todos deben ser escuchados -aun cuando no nos guste lo que dicen-. Cualquiera que se atreva a hablar de Dios con un mínimo de conciencia de que el nombre de Dios quema los labios -hablar mal o hablar bien de Dios-, jamás podrá admitir que nadie convierta el acto de habla en un acto de terror y de muerte. Y que por eso nunca debe tolerarse que alguien mate en nombre de la voluntad de Dios, pues tanto el "Dios que existe" como el "Dios que no existe" se llama “Dios que existe” y se llama “Dios que no existe” para expresar que su nombre está muy lejos de los nombres que le damos y las voluntades que en sus labios ponemos.


Cualquiera que mata en nombre de Dios jamás ha conocido al Dios que existe ni al Dios que no existe.



Si Dios hubiera hablado, lo habrían matado porque lo que diría de sí poco tendría que ver con lo nosotros decimos de Dios. No sé si habrá ocurrido alguna vez. Si así hubiera sido, la frase del filósofo francés –“No estoy en absoluto de acuerdo con tus ideas, pero daría mi vida por tu derecho a defenderlas”- se habría quedado corta.
FRAY ANTONIO PRAENA, OP

EFE  |  Madrid  | Actualizado el 21/09/2014 a las 21:46 horas

El Papa Francisco aprovechó su visita a Albania, donde conviven pacíficamente distintas comunidades religiosas, para pedir la tolerancia y el respeto entre las distintas creencias y recalcó que "nadie puede usar el nombre de Dios para cometer violencia" o para discriminar. En una reunión con representantes de las distintas comunidades cristianas y musulmanas de Albania, Francisco recalcó, como lo había hecho previamente en un discurso en el palacio presidencial, que "matar en nombre de Dios es un gran sacrilegio y discriminar en nombre de Dios es inhumano".
El Papa, que ha elegido Albania para su primer viaje europeo precisamente por ser unejemplo de convivencia pacífica entre las religiones, se lamentó de que la "intolerancia con los que tienen convicciones religiosas diferentes es un enemigo particularmente insidioso, que desgraciadamente hoy se está manifestando en diversas regiones del mundo".
"Cuando, en nombre de una ideología, se quiere expulsar a Dios de la sociedad, se acaba por adorar ídolos, y enseguida el hombre se pierde, su dignidad es pisoteada, sus derechos violados", manifestó el pontífice, quien en ese contexto recordó la represión y las "atrocidades" que vivieron en la Albania comunista los creyentes. "Ustedes conocen bien a qué atrocidades puede conducir la privación de la libertad de conciencia y de la libertad religiosa, y cómo esa herida deja a la humanidad radicalmente empobrecida, privada de esperanza y de ideales", dijo.
Francisco apeló a rechazar como no verdaderas todas aquellas formas que representan un uso distorsionado de la religión. "La religión auténtica es fuente de paz y no de violencia", recalcó Francisco, quien subrayó que la libertad religiosa no es un derecho exclusivo del sistema legislativo de un país, sino "un espacio común, un ambiente de respeto y colaboración que se construye con la participación de todos, también de aquellos que no tienen ninguna convicción religiosa".
En la reunión, en la que participaron representantes de las comunidades católica, ortodoxa, evangélica y musulmana, el presidente de la Conferencia Episcopal de Albania, Angelo Massafra, destacó el papel de los líderes religiosos de este país en promover la paz y la solidaridad durante las revueltas de 1997, cuando Albania estuvo a punto de entrar una guerra civil, y durante la guerra de Kosovo (1998-1999).
No obstante, recalcó que ahora "ha llegado el momento de pasar de la tolerancia a una fraternidad", para construir puentes de diálogo y distanciarse de los males de hoy, como "la corrupción, la inmoralidad, el consumismo, la droga, la prostitución, la mafia, la trata de mujeres o la venganza de sangre".
VIDEOS

EL PAPA Y LIDERES RELIGIOSOS

https://www.youtube.com/watch?v=2zuZ9PQUn08

MENSAJE DEL PAPA SOBRE RELIGIONES

https://www.youtube.com/watch?v=qExx-SiALBE

miércoles, 10 de diciembre de 2014

martes, 9 de diciembre de 2014

LA IMPORTANCIA DE LA FAMILIA. EL AMOR CRISTIANO Y EL DIVORCIO

Empezamos con un corto motivador

https://www.youtube.com/watch?v=dm6k4EGPyGU

Las familias y Coca Cola

https://www.youtube.com/watch?v=50rOxis5Dnw

Tipos de familia

https://www.youtube.com/watch?v=EvsWFWHSBbM

La familia monoparental

https://www.youtube.com/watch?v=tONJ0zvHGRs

La familia de padres homosexuales

https://www.youtube.com/watch?v=xtsffm-uIu0

Familia y religiones

https://www.youtube.com/watch?v=wYr9RNxGxN4

El Papa y la familia

https://www.youtube.com/watch?v=hn5kjUvknnc


LA FAMILIA, EL AMOR HUMANO. MATRIMONIO CRISTIANO.DIVORCIO

Mensaje del papa Francisco en la apertura del Sínodo de la familia

Texto completo de la homilía del Papa
«Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros su amor ha llegado en nosotros a su plenitud» (1 Jn 4,12).
Las lecturas bíblicas de este domingo parecen elegidas a propósito para el acontecimiento de gracia que la Iglesia está viviendo, es decir, la Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre el tema de la familia que se inaugura con esta celebración eucarística.
Dichas lecturas se centran en tres aspectos: el drama de la soledad, el amor entre el hombre y la mujer, y la familia.
La soledad
Adán, como leemos en la primera lectura, vivía en el Paraíso, ponía los nombres a las demás creaturas, ejerciendo un dominio que demuestra su indiscutible e incomparable superioridad, pero aun así se sentía solo, porque «no encontraba ninguno como él que lo ayudase» (Gn 2,20) y experimentaba la soledad.
La soledad, el drama que aún aflige a muchos hombres y mujeres. Pienso en los ancianos abandonados incluso por sus seres queridos y sus propios hijos; en los viudos y viudas; en tantos hombres y mujeres dejados por su propia esposa y por su propio marido; en tantas personas que de hecho se sienten solas, no comprendidas y no escuchadas; en los emigrantes y los refugiados que huyen de la guerra y la persecución; y en tantos jóvenes víctimas de la cultura del consumo, del usar y tirar, y de la cultura del descarte.
Hoy se vive la paradoja de un mundo globalizado en el que vemos tantas casas de lujo y edificios de gran altura, pero cada vez menos calor de hogar y de familia; muchos proyectos ambiciosos, pero poco tiempo para vivir lo que se ha logrado; tantos medios sofisticados de diversión, pero cada vez más un profundo vacío en el corazón; muchos placeres, pero poco amor; tanta libertad, pero poca autonomía... Son cada vez más las personas que se sienten solas, y las que se encierran en el egoísmo, en la melancolía, en la violencia destructiva y en la esclavitud del placer y del dios dinero.
Hoy vivimos en cierto sentido la misma experiencia de Adán: tanto poder acompañado de tanta soledad y vulnerabilidad; y la familia es su imagen. Cada vez menos seriedad en llevar adelante una relación sólida y fecunda de amor: en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, en las buena y en la mala suerte. El amor duradero, fiel, recto, estable, fértil es cada vez más objeto de burla y considerado como algo anticuado. Parecería que las sociedades más avanzadas son precisamente las que tienen el porcentaje más bajo de tasa de natalidad y el mayor promedio de abortos, de divorcios, de suicidios y de contaminación ambiental y social.

El amor entre el hombre y la mujer

Leemos en la primera lectura que el corazón de Dios se entristeció al ver la soledad de Adán y dijo: «No está bien que el hombre esté solo; voy a hacerle alguien como él que le ayude» (Gn 2,18). Estas palabras muestran que nada hace más feliz al hombre que un corazón que se asemeje a él, que le corresponda, que lo ame y que acabe con la soledad y el sentirse solo. Muestran también que Dios no ha creado el ser humano para vivir en la tristeza o para estar solo, sino para la felicidad, para compartir su camino con otra persona que es su complemento; para vivir la extraordinaria experiencia del amor: es decir de amar y ser amado; y para ver su amor fecundo en los hijos, como dice el salmo de hoy (cf. Sal 128).
Este es el sueño de Dios para su criatura predilecta: verla realizada en la unión de amor entre hombre y mujer; feliz en el camino común, fecunda en la donación reciproca. Es el mismo designio que Jesús resume en el Evangelio de hoy con estas palabras: «Al principio de la creación Dios los creó hombre y mujer. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne» (Mc 10,6-8; cf. Gn 1,27; 2,24).
Jesús, ante la pregunta retórica que le habían dirigido - probablemente como una trampa, para hacerlo quedar mal ante la multitud que lo seguía y que practicaba el divorcio, como realidad consolidada e intangible-, responde de forma sencilla e inesperada: restituye todo al origen de la creación, para enseñarnos que Dios bendice el amor humano, es él el que une los corazones de dos personas que se aman y los une en la unidad y en la indisolubilidad. Esto significa que el objetivo de la vida conyugal no es sólo vivir juntos, sino también amarse para siempre. Jesús restablece así el orden original y originante.
La familia
«Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre» (Mc 10,9). Es una exhortación a los creyentes a superar toda forma de individualismo y de legalismo, que esconde un mezquino egoísmo y el miedo de aceptar el significado autentico de la pareja y de la sexualidad humana en el plan de Dios.
De hecho, sólo a la luz de la locura de la gratuidad del amor pascual de Jesús será comprensible la locura de la gratuidad de un amor conyugal único y usque ad mortem.
Para Dios, el matrimonio no es una utopía de adolescente, sino un sueño sin el cual su creatura estará destinada a la soledad. En efecto el miedo de unirse a este proyecto paraliza el corazón humano.
Paradójicamente también el hombre de hoy -que con frecuencia ridiculiza este plan- permanece atraído y fascinado por todo amor autentico, por todo amor sólido, por todo amor fecundo, por todo amor fiel y perpetuo. Lo vemos ir tras los amores temporales, pero sueña el amor autentico; corre tras los placeres de la carne, pero desea la entrega total.
En efecto «ahora que hemos probado plenamente las promesas de la libertad ilimitada, empezamos a entender de nuevo la expresión "la tristeza de este mundo". Los placeres prohibidos perdieron su atractivo cuando han dejado de ser prohibidos. Aunque tiendan a lo extremo y se renueven al infinito, resultan insípidos porque son cosas finitas, y nosotros, en cambio, tenemos sed de infinito» (Joseph Ratzinger, Auf Christus schauen. Einübung in Glaube, Hoffnung, Liebe, Freiburg 1989, p. 73).
En este contexto social y matrimonial bastante difícil, la Iglesia está llamada a vivir su misión en la fidelidad, en la verdad y en la caridad.
Vive su misión en la fidelidad a su Maestro como voz que grita en el desierto, para defender el amor fiel y animar a las numerosas familias que viven su matrimonio como un espacio en el cual se manifiestan el amor divino; para defender la sacralidad de la vida, de toda vida; para defender la unidad y la indisolubilidad del vinculo conyugal como signo de la gracia de Dios y de la capacidad del hombre de amar en serio.
Vivir su misión en la verdad que no cambia según las modas pasajeras o las opiniones dominantes. La verdad que protege al hombre y a la humanidad de las tentaciones de autoreferencialidad y de transformar el amor fecundo en egoísmo estéril, la unión fiel en vinculo temporal. «Sin verdad, la caridad cae en mero sentimentalismo. El amor se convierte en un envoltorio vacío que se rellena arbitrariamente. Éste es el riesgo fatal del amor en una cultura sin verdad» (Benedicto XVI, Enc. Caritas in veritate, 3).
Vivir su misión en la caridad que no señala con el dedo para juzgar a los demás, sino que -fiel a su naturaleza como madre - se siente en el deber de buscar y curar a las parejas heridas con el aceite de la acogida y de la misericordia; de ser «hospital de campo», con las puertas abiertas para acoge a quien llama pidiendo ayuda y apoyo; de salir del propio recinto hacia los demás con amor verdadero, para caminar con la humanidad herida, para incluirla y conducirla a la fuente de la salvación.
Una Iglesia que enseña y defiende los valores fundamentales, sin olvidar que «el sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado» (Mc 2,27); y que Jesús también dijo: «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar justos, sino pecadores» (Mc 2,17). Una Iglesia que educa al amor autentico, capaz de alejar de la soledad, sin olvidar su misión de buen samaritano de la humanidad herida.
Recuerdo a san Juan Pablo II cuando decía: «El error y el mal deben ser condenados y combatidos constantemente; pero el hombre que cae o se equivoca debe ser comprendido y amado [...] Nosotros debemos amar nuestro tiempo y ayudar al hombre de nuestro tiempo.» (Discurso a la Acción Católica italiana, 30 de diciembre de 1978, 2 c: L'Osservatore Romano, ed. semanal en lengua española, 21 enero 1979, p.9). Y la Iglesia debe buscarlo, acogerlo y acompañarlo, porque una Iglesia con las puertas cerradas se traiciona a sí misma y a su misión, y en vez de ser puente se convierte en barrera: «El santificador y los santificados proceden todos del mismo. Por eso no se avergüenza de llamarlos hermanos» (Hb 2,11).
Con este espíritu, le pedimos al Señor que nos acompañe en el Sínodo y que guíe a su Iglesia a través de la intercesión de la Santísima Virgen María y de San José, su castísimo esposo.